Pequeñas faldas, multiplicidad de accesorios, uso de colores fuertes, remake de canciones, son algunos de los elementos que marcan el retorno de la década de los 80 a la actualidad en Venezuela y el mundo. Sala de Espera te muestra cuáles aspectos de esa época han regresado a nuestros días | Iralis Fragiel

Una bomba adorna su cabello y los risos caen sobre sus hombros, todavía nerviosos por el efecto de la permanente. La escarcha le da un tono mágico y resalta los tonos brillantes, más bien fluorescentes, de su ropa.

Pantalón en forma de tubo, hombreras, muchas pulseras de resorte en tonos rosados, amarillo y naranja son el clímax de la coquetería. María ya está lista para ir a la fiesta.

Se prepara para escuchar a la potente Sandy Lane que pone las canciones "más actuales". Esas que las emisoras de radio todavía no conocen y esperan hasta un año para reventar los oídos de los aficionados. Suena Wilfrido Vargas. María baila "El loco y la luna". Mueve sus codos. Los sube, los baja. Da vueltas. Ya los restos del maquillaje cargado, lleno de colores, ruedan como lágrimas saladas por su cara. Era la década del 80.

El pasado parece volver. María Fernanda toma la minifalda. El ancho cinturón de cuero con aplique en metal que hasta hace poco estaba "out" es el adorno perfecto para su ropa. Tacones muy altos. Cabello liso. Camisa de rayas blancas y verdes. Pulseras, zarcillos y collar. Maquillaje arriesgado pero sutil.

 

No puede perderse la rumba con Dj Tiesto. Pocas veces puede ver uno al número uno, en Venezuela, ese holandés del que conoce poco, pero del que le han hablado mucho. Además la fiesta es la ocasión para que vean y otros se vean así mismos. Se baila poco. María, aquella a la que le gustaba Sandy Lane, es la organizadora del evento. Asiste a la rumba. Años después, escucha la canción de Colina: Qué voy a hacer si tú te vas… ahhh… ahh..ahh.. Tuvo un deja vú. En seguida se acordó de la fiesta pegajosa con Wilfrido.

Ecos de los 80

Tal como ésta historia, los años 80 parecen haber invadido el espacio. Se apoderaron de la mitad de la década del 2000. Y si bien el maquillaje, la música y la moda no son exactamente iguales a los de esa época, algunos elementos renacen de sus cenizas.

"En los 80 se marca el comienzo de un estallido de creatividad a todo nivel artístico, así como en la música, las artes plásticas, el cine y la moda. Se desata un aire de libertad desconocido hasta ese entonces, impulsándose un movimiento lúdico-cultural, en el cual el culto al dinero y a la diversión definen la moda en estos años, en los que, con un cierto barroquismo, se acentúa las diferencias entre clases", relata la diseñadora de modas Arlyne Salgado.

En su artículo titulado La década de los diseñadores y del marketing de los 80 explica que este tiempo, desde el punto de vista político desarrolla la vuelta al conservadurismo. Cita, por ejemplo que en 1979 es electo Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Inglaterra.

"Al calor de estos cambios surge un nuevo fenómeno juvenil, los Yuppies (young urban professionals), interesados únicamente en ganar dinero, gastarlo con opulencia y pasarla bien. Este es un dato importante debido a la influencia que tiene, ya que incide directamente en el mundo de la moda, pues se desata un gran interés en reaparecer los elementos que marcan estatus".

Así que la especialista define este momento como el de "trajes agresivos con grandes hombreras" con una moda nocturna "que se vuelve barroca por las faldas de globo, tejidos brillantes, colores estridentes".

Pero luego de una época de sencillez (90 y comienzos del año 2000) saturada de la innovación y el atrevimiento ochentoso, se produce un vacío. Y como todo es cíclico, ese hueco vino a ser llenado. De lo que ha observado Arlyne Salgado, "los diseñadores han recurrido a los excesos que nos dejó la década de los años ochenta, llena de lujo al mejor estilo de la serie Dinastía".

Comenta que se dejó de lado el algodón y la lana para retomar los tejidos como el cuero, el terciopelo, el lamé, el moaré, el damasco y las lentejuelas en todo color.

Aunque se mantiene el color negro, "compite en igual escala con el color oro y plata, ya que se requiere de mucho brillo y esplendor en la ropa y el maquillaje".

Y el aderezo para lograr el look ochentoso está en los accesorios: "cinturones anchos o finísimos, pero siempre por encima de la camisa o sweater, o incluso del abrigo, todo aquello que aporte brillo o luminosidad, espejos, oro, plata y cristales"

Moda cíclica

El maquillador profesional venezolano, Luis Enrique Urbano, asegura que los 80's marcaron una época de glamour, desenfado y diversión en cuanto a moda, particularmente en el maquillaje.

"Atrás quedaron esos años 70 rebeldes que rompieron los patrones de estética y permitieron que de allí en adelante todo fuese permitido. El tiempo del disco music comenzaba, las noches eran para bailar y divertirse y los lugares de encuentro eran sitios cargados de extravagancia ilimitada".

Comenta que en ese momento la moda dio un giro donde todo estaba permitido ya que ese "todo" era "divertido". Ese ambiente recreó la escena ideal para ver y dejarse ver y el maquillaje fue solo una de esas expresiones que llegó a marcar una moda.

Para Urbano esa década estuvo caracterizada por los colores brillantes en las sombras, pómulos muy destacados, labiales muy brillantes, grandes melenas batidas y mucha escarcha que dieron como resultado un look recargado.

Edward Sosa, diseñador de vestuario de Venevisión se inclina hacia el tono cíclico de la moda. "Se ha demostrado que cada veinte años, siempre se repiten los elementos de la moda. Siempre tomando los elementos estilizados".

Explica que los años 80 las hombreras (especie de almohadas que se colocaban encima de los hombros) eran sinónimo de femineidad. Aunque este elemento no ha retornado, se está volviendo a ver la manga jamón (abombada al codo y ajustada hasta la muñeca).

"Se están rescatando elementos aislados que son importante a nivel de propuesta, como los cinturones a la cintura y favoreciendo mas a la mujer, la hace ver más alta, y son más femeninos. También la blusa vaporosa. Como elementos bien puntuales las zapatillas y el zapato de punto, pero son más estilizadas porque las de antes eran como más redondas".

Sosa ha notado que se están usando nuevamente los tacones, se están mezclando los jeans (ni a la cintura ni a la cadera) con chaquetas chanel.

En cuanto a peinados y maquillaje asegura que "la bomba" desapareció y no han vuelto aquellos maquillajes fucsias. "El de ahora es bien estilizado, no nos vamos a vestir con talleres de lino con hombreras. Ni se usan las permanentes. Pero por ejemplo, en los 80 se usaron mucho los cortes de cabello asimétricos. Era más corto de un lado o más largo de otro, y con pollina cuadrada. Ahora hay una propuesta basada en eso mismo, pero con el cabello más degrafilado. No son tan marcadas las líneas rectas".

Los colores de los 80 fueron colores muy fuertes, más bien fluorescentes: "El naranja te asfixiaba. Ahora hay propuestas de colores fuertes, pero siempre más suaves. Las mezclas de los colores no se han dado porque se usaba morado con verde, fuxia y naranja. Están los colores, pero no las combinaciones".

Comenta que los tonos para maquillar son parecidos a los de la década de los 80, pero más suavizados "Ahora se usan mucho las sombras verdes, azules y amarillas, pero es como un trabajo muy natural".

Para Sosa lo que realmente ha regresado de aquella época son los accesorios: usar zarcillos grandes y llenarse de colores. "El estampado de flores y lunares se está llevando otra vez, están out las bacterias".

Melodías equidistantes

Tony Escobar, gerente de audio y tecnología de la emisora radial 92.9, quien fue integrante de la miniteca Sandy Lane, explica que la década de los 80 fue la época de disco fiebre, city hall, del boom de las minitecas y de la consolidación de las discotecas.

"Un poco estimulados por las películas de John Travolta (Fiebre del sábado por la noche), la gente estaba pendiente de bailar y disfrutar. Hoy en día no es así. Las personas van a la discoteca para que las miren".

Destaca que en esta época hubo un "boom" de producción nacional que actualmente no existe, así "veíamos a cantantes como Ilan Chester, Yordano, Colina, Elisa Rego, Frank Quintero, Sergio Pérez y Daiquiri, por ejemplo".

Explica que, a pesar de que no existe el nivel de calidad y creación musical de los 80, se está trabajando en el nuevo folklore, que son nuevos arreglos, en español, que reflejan la identidad folclórica, composición y grabación de talento venezolano.

"También por la falta de nuevas producciones, estos nuevos grupos necesitan sonar en radio, y por las exigencias de la Ley de Responsabilidad de Radio y Televisión en las que debe haber una proporción importante de música venezolana, recurren a los remakes de los 80 (…) Más que todo se está rescatando composiciones de artistas venezolanos".

Así se escuchan en la radio versiones de canciones de Colina por parte de los Amigos Invisibles (Si tu te vas) y de Melissa (A punto de caramelo interpretado por Las Cherries).

Recuerda que en Venezuela el decreto del presidente Luis Herrera del 1?1 (una canción local y una extranjera) era la oportunidad para dar a conocer ese talento que estaba en formación.

"Quizás hoy no hay ese nivel de calidad, tanto en conocimiento, composición, ejecución de instrumentos. Ahora hay nuevas tecnologías que te permiten mejorar las cosas, pero hace falta ese conocimiento previo. En ese momento se juntaron muchos factores a la vez. Sin embargo, ahora los músicos se atreven a innovar, a hacer fusiones, a hacer experimentos, a unir lo viejo con lo nuevo (rock con lo clásico)".

Escobar aclara que ese "retro" sobre la música disco, esa fiebre o redimensionamiento de los 80, es una tendencia mundial. "Está el ejemplo de Madonna que toma sus bases originales de la música disco. También escuchamos hoy a grupos como Duran Duran y Tears for fears que fueron muy exitosos en esa época".

Este fenómeno también alcanza a las discotecas venezolanas. "En la Suite que está en el Centro Comercia el Tolón, en las Mercedes, se hacen fiestas temáticas de los años 80, por ejemplo".

Rememora que la década de los ochenta era época del dólar a 4,30, dónde los viajes al exterior eran frecuentes y la bonanza económica estimulaba la compra. Tony Escobar realizaba viajes a Nueva York para adquirir equipos musicales. Hoy en día, gracias a Internet, la tecnología es algo inmediato, que está al alcance y que traspasa las fronteras terrestres. No hace falta viajar para obtener una canción.

"Los 80 eran muy rítmicos. Antes eran los viniles ahora son los CD, el MP3 y el Ipod. Pero la esencia es la misma. En otras épocas la moda musical era muy dark, muy oscura. En los 80 había mucha alegría, muchas fiestas, no había tantas tensiones. Antes se hablaba de Discjockey y a hora de Dj' s, la moda era ir a una discoteca por su nombre, ahora si hay un Dj reconocido se llena el lugar".